
Empezar
El coraje de dar el primer paso

Al igual que yo, quizá estés empezando un nuevo proyecto, un desafío personal, una nueva meta, redefiniendo el rumbo de tu vida, creando un hábito o iniciando cualquier otro cambio importante para ti.
Y esta idea de "empezar" me ha llevado a reflexionar sobre los diferentes rincones que forman parte de ese proceso.
Cuando comenzamos algo nuevo, nuestra estructura interna puede agitarse bastante. La forma en que reaccionamos varía de una persona a otra. Es algo individual y único. Aun así, creo que existen puntos en común, independientemente de la intensidad con la que cada uno los viva.
Puede surgir cierto temor ante la incertidumbre de lo que está por venir, aunque sea sutil, incluso oculto bajo capas de seguridad interior. O pueden aparecer rasgos de inseguridad, dudas o cuestionamientos. También la autoexigencia y el perfeccionismo, tantas veces, nos hacen dar varios pasos atrás antes de atrevernos a avanzar.
A veces aparece una voz interior que grita, o simplemente susurra, que aún no está suficientemente bueno. Una voz que lanza profecías de fracaso futuro o que nos hace fijar la mirada en el posible juicio de los demás.
La verdad es que empezar algo puede dar miedo. Puede sobrecargarnos. Pero también puede ser algo profundamente emocionante.
Con el paso del tiempo, he llegado a creer cada vez más que una de las mayores ayudas en estos momentos es contar con una red de apoyo que nos haga sentir que no estamos solas.
Y es aquí donde reconozco la importancia de construir vínculos genuinos, basados en la verdad. Relaciones en las que, cuando nos sumergimos en las partes más vulnerables de nosotras mismas, podamos recordar que podemos elegir el camino del cariño, la comprensión y el afecto, en lugar de la dureza, el aislamiento o creencias como “todas las personas son malas” (por una parte, todavía no conocemos todas las personas y por otra, si que existen buenas personas).
Las relaciones humanas, para ser verdaderas, no necesitan durar toda una vida. A veces basta con que estén presentes en el momento adecuado y que llenen nuestra alma de amor, acogida y valentía cuando más lo necesitamos.
Si estás empezando algo nuevo, te deseo exactamente eso: coraje para dar el primer paso y personas con quienes puedas compartirlo.
Un abrazo con amor,
Daniela